Los post de rol transcurren en el mes de MARZO.




Afiliados normales AQUÍ.

Las imagenes, el estilo y cualquier elemento gráfico ha sido creado plenamente por el equipo administrativo. Al igual que la trama y ambientación. 10/11 (C)

{ Nathalie, el queso de tus macarrones ♣ Relaciones }

Ir abajo

{ Nathalie, el queso de tus macarrones ♣ Relaciones }

Mensaje por Nathalie Q. Atherton el Miér Oct 06, 2010 4:05 pm

Nathalie -Quentine- Atherton


Spoiler:
Física, rama de Astrofísica ;; "20" años ;; Heterosexual

- Nathalie, ¿qué lees?
- Romeo y Julieta.
- ¿Otra vez?
- Sí. Siempre otra vez.


¿Qué ves en Nathalie? No. Mejor empecemos por el ‘¿Qué no ves en ella?’. En Nathalie no ves diferencia, no ves ‘color’. Carente de una personalidad auto-suficiente, la tonalidad del cristal a través del que mira la rubia ‘su vida’ depende del tono que adquiere la de su acompañante. Temeraria de mostrar cualquier opinión propia, acostumbra a limitarse a sonreír y asentir. De sus labios nunca saldrá una negación, ni siquiera una nota de enfado: se prohíbe a si misma mostrar otra sensación que no sea la de contento y satisfacción. Exacto. Nathalie vive para obligarse a ser feliz, o al menos intentar –y conseguir- aparentarlo antes de la hora del desayuno, cuando su máscara de perfección ha sido tan perfectamente colocada que nadie sospecha que, realmente, la felicidad está muy lejos de su descompensada órbita propia.

Soñadora e infantil, piensa que las estrellas fugaces y los vanos deseos le traerán todo aquello que no es capaz de conseguir por si misma. Así pues, Nathalie se decide a crear una vida paralela en la cual la alegría no va reñida con la falsedad o la actuación, sí, esa vida paralela es, precisamente, la lectura. Nathalie detesta estudiar, y si ha llegado a superar los cursos que corresponden a su edad ha sido gracias a la perseverancia –y dinero- de sus padres, la principal razón de su dejadez en los estudios es que siempre prefirió un buen clásico a una teoría sobre las estrellas. E, incluso siendo una rata de biblioteca, la elaborada lista que Nathalie lleva siempre consigo consta únicamente de unos muy pocos libros: los que se limita a leer y los únicos que ha conocido mediante sus padres, amigos o, en una contradicción, gracias a la escuela. Nunca, jamás, la verás perdida en una librería decidiéndose entre un libro u otro, perdiéndose en la sinopsis de la contraportada y librando una batalla interna sobre la decisión. ¿Por qué? Porque la indecisión es precisamente el punto fuerte de Nathalie. Quien no arriesga, no gana. Pero tampoco pierde.
De mentalidad cerrada –como habréis podido adivinar- y gran sentido del orden, las manías de Nathalie pueden llegar a desquiciar hasta al más paciente de los humanos. Su fascinación por mantener un estricto régimen entre las cosas la vuelve esclava de si misma. Incapaz de salir de cualquier sitio –baños y habitaciones sobre todo- sin haber abierto y cerrado el grifo como mínimo tres veces sin interrupciones, pues en caso contrario tiene que volver a empezar, es algo casi impensable o imposible. Puede tirarse quince minutos –o veinte, o incluso una hora- intentando cumplir las normas que debe seguir para poder pasar al siguiente movimiento. Simplemente, no puede coger un tenedor –incluso aunque sea de plástico- sin haberlo desinfectado cuidadosamente con sus guantes puestos. Si, por alguna razón, estornuda o se da algún incidente, debe volver a empezar. Quizás sean esos ‘pequeños’ detalles lo único que realmente le aporte un “sello de identidad”, pues por lo demás Nathalie acata las órdenes y deseos de cualquiera para poder sentirse realizada; entre otras muchas razones.

Aún viviendo encerrada en una vida de monotonía y propia esclavitud, Nathalie es bastante ‘excitable’, por decirlo de alguna manera. Su risa es frágil y estalla con facilidad. Su sentido del humor, por el contrario, es bastante limitado, pero no es un impedimento para que no consiga hacerte creer que te ha entendido, aunque no lo haya hecho, claramente. Momento perfecto para hablar de la falsedad, puede decirse que no es precisamente lo que caracterice a Nathalie, definida como una víctima de si misma, de su poca personalidad y también del molde en el que se convierten de manera indirecta los pensamientos y opiniones de los demás. Sumamente inteligente –dentro de lo que cabe- puede hablar casi de cualquier cosa, pues si lo que convertirse en lo que los demás esperan de ella más le ha aportado ha sido la riqueza intelectual.

Independientemente de ello, Nathalie es una ‘de esas chiquillas’ con una mentalidad retorcida y ‘chapada a la antigua’, como la de sus padres: Criada en una sociedad donde entre sus familiares predominaba el machismo, Nathalie ha aprendido a confundir ese concepto y llevarlo al campo de la inferioridad y auto-flagelamiento. De teoría complicada, esos términos aplicados en la rubia se refieren, principalmente, a que, comparada con cualquier hombre y ser humano, no es nadie –motivo que explica su poca receptividad a la hora de mostrar sus ideas-, sobre todo refiriéndose al caso de los primeros nombrados. En dicho caso, hasta las manías más inhóspitas e insoportables quedan anuladas: el último ápice de humanidad restante desaparece, se esfuma. Los hombres, cualquiera, provocan ese resultado en la muchacha, una auténtica catástrofe, podría decirse; peor que un dolor de muelas, según algunos. Lo realmente y quizás preocupante es que nada le importa cuando la voluntad de un joven se antepone ante cualquier palabra, para ella no existe el diálogo entre un hombre y una mujer que se base en un ‘Déjame contártelo a mí primero’ y, después un ‘¿Qué querías decirme?’ pues, aunque no tuviese nada que ver con temas relacionados con las ñoñerías de los romanticismos televisivos –que, como debéis imaginar, le encantan-, Nathalie se callaría para acatar cualquier orden o mandato indirecto o escondido en el comentario anterior del muchacho.

Dejándose llevar por la facilidad de exaltación ya mencionada anteriormente, muchas veces la muchacha es presa de sus propias emociones, viéndose en la tesitura de haber soltado su opinión –sobre todo esto implica problemas si dicha opinión es contradictoria a la mostrada por la otra persona-, haber hablado más de la cuenta o simplemente haberlo hecho con soltura y sin calcular adecuadamente sus palabras. En ocasiones es inevitable, y las consecuencias también lo son –marcas en muñecas y muslos-, pero en cambio en otras es fácil evitarlo, por ello Nathalie no bebe, y tampoco fuma, pues digamos que su inocencia –o educación, más bien- se lo ‘prohíbe’. Para evitar exaltarse más de la cuenta, tampoco ingiere bebidas con demasiada cafeína – coca-cola y varios tipos de café, fuera- o, simplemente, con gas. Por tanto, su base de bebidas ‘tolerables’ se limita al agua, el té y distintos zumos de frutas.

Lazos afectivos

♣ Mejores amigos
♣ Amigos de mis amigos
♣ Amigos
♣ Trato Cordial
♣ Conocidos


Confianzas aceptables

♣ Protectores
♣ Protegidos
♣ Confidentes


Confianzas no-ceptables

♣ Desconfianza
♣ Temor
♣ Gente molesta
♣ Trato Hostil
♣ Indiferencia

Sonrisas gratis

♣ Admiración
♣ Interés – Curiosidad
♣ Atracción
♣ Coqueteos
♣ Amigos con derecho
♣ Rollos de una noche
♣ +18
♣ Amor platónico - imposible
♣ Pareja actual
♣ Ex – novios.
avatar
Nathalie Q. Atherton

Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 05/10/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.